¿En qué consiste el entrenamiento consciente?

¿En qué consiste el entrenamiento consciente?

Si quieres llevar a cabo un entrenamiento consciente debes conocer en qué consiste, qué ejercicios son los más recomendables y por qué puede ser interesante llevarlo a cabo. Aunque tradicionalmente las actividades dirigidas al cuerpo y la mente se han calificado de baja intensidad y se han dirigido a un público femenino, están ganando terreno ya que son un complemento perfecto para la rutina deportiva.

Este tipo de entrenamiento es distinto y puede realizarse en un centro deportivo donde existan diferentes necesidades, desde las que puede tener un atleta hasta las de un principiante en la actividad física.

El control de los movimientos y la flexibilidad del cuerpo te ayudan a trabajar tu fuerza mental y física para que consigas alcanzar objetivos que a priori parecían imposibles. Por ello, actividades como el pilates y el yoga han cobrado una gran importancia en los últimos tiempos.

Algunos deportistas de élite, así como algunos clubes deportivos, han incluido en su planificación semanal este tipo de entrenamientos. Esto es debido a que aumentan la concentración y eficiencia de los deportistas, al tiempo que reducen las lesiones que padecen.

Antes de practicar cualquier tipo de actividad física debes conocer tus limitaciones. Cada persona tiene una morfología, consumo energético, condición y composición corporal diferentes, por lo que es necesario conocerse.

Esto quiere decir que aunque quieras entrenar exactamente igual que otra persona, en muchas ocasiones no es posible ni efectivo. Para que lo entiendas mejor, hacer el mismo ejercicio que realiza otra persona es equiparable a tomar el medicamento que consume una persona para una enfermedad que se pueda parecer a los síntomas que tú tienes en un momento determinado.

Para optimizar el trabajo en cuanto a deporte y salud, es ideal hacerlo desde el primer minuto. De todas formas, en aquellas personas que son deportistas y que no saben cómo progresan exactamente, se puede realizar un triaje para valorar la evolución del cuerpo y de su rendimiento físico.

La base del entrenamiento consciente es el entrenamiento físico practicando ejercicios funcionales. Es decir, practicando una adecuación atlética que te pueda servir para la disciplina deportiva que quieras realizar. Esto te permitirá tener una mayor predisposición a realizar los entrenamientos concentrado y fuerte.

Si quieres disfrutar de una vida saludable, este entrenamiento centrado en el core y que incorpora ejercicio aeróbico te ayudará a mejorar tu condición física.

Beneficios de estos ejercicios 

Las preocupaciones que te asaltan cada día muchas veces son causantes de una depresión anímica y de una frustración que provocan un bloqueo mental. Esto bloquea también tu energía positiva, que previamente a este conflicto fluía con libertad. Es decir, la consciencia de ti mismo disminuye y se queda sin apenas energía para poder afrontar la situación.

Al practicar el ejercicio consciente no solo ayudas a que ese bloqueo temporal sea muy breve, sino que además permites que se aporten nuevas energías a tu mente potenciando su estabilidad de forma real y permanente.

¿Cómo sucede esto?

Al realizar cualquier tipo de práctica deportiva se genera una energía que es consumida por tu propio organismo. ¿Qué sucede de manera habitual cuando tienes un estado de preocupación elevado o cuando hay algún tema al que no puedes dejar de dar vueltas? Que el circuito energético se ve limitado a nivel físico.

Si durante el proceso del ejercicio tu mente se abre a esa experiencia y se conecta al esfuerzo que debe realizar dejando fuera cualquier otra cosa, el circuito energético la activa y la vitaliza. El secreto está en prestar atención al movimiento muscular y a la sensación que te produce de forma interna. Para ello es fundamental ejecutar el ejercicio de un modo lento y constantemente deliberado.

Por tanto, si quieres aprovechar las ventajas y beneficios que puede aportarte el ejercicio consciente debes reunir dos características: atención constante y plena, y lentitud deliberada.

Cada vez que realices una actividad física, has de enfocar tu conciencia en aspectos muy concretos de tu percepción. Puedes fijarte en los movimientos, respiración, emociones y sensaciones, tensiones, estabilidad, en qué parte del pie apoyas una mayor carga, rigidez en algún área del cuerpo o en otras muchas experiencias. Esta es la forma en que puedes entrenar la autoescucha y la percepción sobre ti mismo.

No es sencillo prestar toda la atención que se precisa al hacer deporte, por eso una buena opción es entrenarlo en momentos que necesiten de menos concentración. Puedes comenzar mientras realizas actividades más rutinarias como caminar, lavar la vajilla, ducharte o cualquier otra acción que no merezca una atención específica.

Cuanto más ejercites el prestar atención al momento presente y a tus sensaciones emocionales y corporales, más capacidad de vivir estarás adquiriendo. Esto es algo que descubrirás gracias a actividades como el yoga, el pilates y el entrenamiento consciente.

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