¿Por qué se habla tanto de la vitamina D?

¿Por qué se habla tanto de la vitamina D?

Seguramente, habrás oído hablar de la vitamina D, un compuesto más que necesario para mantener las funciones vitales de tu organismo. Cada vez se le da más importancia a esta vitamina, y más aún cuando se están realizando nuevos e increíbles descubrimientos en relación con la salud. Hoy queremos contarte más de este compuesto, qué posibles consecuencias pueden aparecer ante su carencia y otros aspectos interesantes.

Vitamina D al detalle

Esta vitamina es un compuesto liposoluble y uno de los muchos nutrientes que nuestro cuerpo necesita para mantenerse sano. Ayuda a que el organismo absorba el calcio que precisa para  desarrollar los huesos y mantenerlos fuertes y robustos. Los niveles muy bajos de vitamina D pueden producir huesos blandos, fracturas, dolor de huesos y debilidad muscular. Además, se ha demostrado que tomar vitamina D todos los días reduce el riesgo de fracturas óseas en personas mayores.

Además de mantener el sistema esquelético, esta vitamina puede realizar otras funciones importantes. Por ejemplo, puede desempeñar un papel fortalecedor de la musculatura y del sistema inmune que defiende el organismo de agentes infecciosos y enfermedades. De hecho, hay diversidad de líneas de investigación intentando aclarar la relación entre la prevención de las enfermedades autoinmunes y la vitamina D.

Por otro lado, también se han realizado estudios que sugieren que podría ayudar a prevenir el cáncer de colon, de próstata y de mama. Otras investigaciones indican que podría prevenir y tratar la diabetes, las enfermedades cardíacas, la presión arterial alta y la esclerosis múltiple.

Puedes conseguir vitamina D a través de la exposición al sol, con una dieta equilibrada y con suplementos.

Cómo obtener vitamina D

Debes saber que es una de las pocas vitaminas que se pueden sintetizar en el organismo. La vitamina D se produce cuando tu piel está expuesta al sol. La cantidad de este compuesto que produce tu piel depende de factores como la estación en la que te encuentres (es decir, generalmente hay menos luz solar en los meses de invierno), las horas del día (los rayos del sol son más potentes entre las diez de la mañana y las tres de la tarde) y la contaminación del aire.

Durante los meses de invierno, en muchas partes del país, los rayos del sol no son lo suficientemente fuertes como para que el cuerpo produzca vitamina. Por eso, es importante realizar paseos matutinos al aire libre, para potenciar la síntesis de esta vitamina “hormona”. Recuerda que, si te echas protector solar, evitas que tu cuerpo fabrique esta vitamina, por lo que es imprescindible que, al menos, te expongas al sol unos diez minutos.

Las fuentes dietéticas de vitamina D son algo limitadas. Este compuesto esencial se puede encontrar en pescados azules como el salmón, el atún, la caballa y el hígado de pescado. También se encuentra en pequeñas cantidades en el queso, la yema de huevo, el hongo shiitake y el hígado de ternera. La vitamina D también se encuentra en muchos alimentos como la leche, los productos lácteos, el zumo de naranja, el tofu, el pan y los cereales.

¿Cuáles son los signos de deficiencia de vitamina D?

Algunas personas tienen pocos síntomas o ninguno, mientras que otros pueden experimentar dolor óseo, debilidad muscular o dificultad para caminar, lo que puede aumentar el riesgo de caídas.

Dependiendo de la duración y la gravedad de la deficiencia, los bajos niveles de vitamina D pueden causar osteoporosis y aumentar el riesgo de fracturas. Una deficiencia extrema y prolongada causará raquitismo, si sucede en la edad infantil, u osteomalacia, si sucede en edad adulta.

Recuerda que los niveles de vitamina D pueden reducirse con ciertos medicamentos. Algunos laxantes, corticoides, medicamentos para reducir el colesterol, medicamentos anticonvulsivos, un medicamento contra la tuberculosis (rifampicina) o incluso algunos para perder peso, como el orlistat. Es importante que consultes a tu médico acerca de este tipo de medicación.
Cuándo debería tomar un suplemento

Las personas mayores, de piel oscura y las que tienen sobrepeso tienen más dificultades para producir vitamina D. Algunos estudios estiman que hasta el 40 % de la población puede ser deficitaria en vitamina D.

Como regla general, los suplementos vitamínicos son la mejor opción para las personas que no se exponen al sol regularmente. Las personas que tienen un nivel de vitamina D confirmado de menos de 12 ng/ml deben tomar dosis más altas de esta vitamina, aunque esto debe estar controlado por su médico. El rango normal se sitúa a partir de 30 ng/ml. No es conveniente tomar excesivas cantidades por riesgo de hipervitaminosis.

No cabe duda de que la vitamina D es un compuesto necesario para el funcionamiento adecuado de tu organismo y, sobre todo, para el mantenimiento del sistema inmune y del aparato locomotor. Para mantener una buena salud es conveniente que apliques la triple combinación de actividad física, exposición solar y dieta.

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