¿Quieres unirte a la moda espartana? Te explicamos cómo entrenar

¿Quieres unirte a la moda espartana? Te explicamos cómo entrenar

Cuentan las crónicas históricas que el ejército de Esparta, ciudad estado de la Antigua Grecia, era temible. Ello se debía, en gran medida, a lo austeramente que vivían sus soldados y al duro entrenamiento que realizaban. Puedes ver todo esto, con las lógicas licencias de la ficción, en la película ‘Los 300’. Y, precisamente, la preparación que soportaron los actores para adaptarse a sus personajes ha dado lugar a un nuevo modo de entrenamiento: el entrenamiento espartano.


La moda espartana, más que simple ejercicio

Para ser más exactos, lo que podríamos llamar “espartanismo” es más que un entrenamiento. Casi es una manera de vivir, una filosofía que combina el puro ejercicio con un modo de entender la existencia basado en la austeridad y el esfuerzo físico. De hecho, el entrenamiento espartano es el más exigente de la actualidad.

Ello se debe a que toma elementos, que ya habrás practicado, de otras disciplinas, tales como el crossfit, el culturismo o el atletismo. Entre los ejercicios recomendados están las sentadillas, las lumbares, las flexiones o las dominadas. Pero también la carrera intensa, el uso de mancuernas o el doble crunch.

La característica esencial del entrenamiento espartano es que debes llevar todas esas rutinas al límite (por ello, es básico un buen calentamiento). Es decir, una vez has comenzado, no puedes dejarlo a medias.

Lógicamente, puedes descansar, pero si te has propuesto realizar cien abdominales, tienes que seguir hasta completarlos. Igualmente, endurece todos estos ejercicios complementándolos con otros. Por ejemplo, hacer dominadas con peso.

Ten en cuenta que cada serie consta de un alto número de repeticiones. Por ello, te será imprescindible parar. Pero solo debes descansar un tiempo mínimo (un minuto o menos) para después continuar. Y en ese periodo no puedes dejar de moverte. Otro rasgo característico es la variedad. Un espartano cambia constantemente sus rutinas de ejercicios para que su entrenamiento sea completo y afecte a todo el cuerpo.

En este sentido, el entrenamiento espartano tiene unas reglas exigentes. Una de ellas es que las agujetas no deben impedir que sigas tus ejercicios diarios. Igualmente, no puedes faltar a ningún entrenamiento salvo causa de fuerza mayor.

Asimismo, cada día debes realizar un trabajo completo. Nada de dedicar los lunes a las piernas y los martes a los brazos. Cada jornada exige entrenar todo el cuerpo y, preferentemente, los grandes grupos musculares, no los pequeños.

Finalmente, el espartano utiliza el propio cuerpo como instrumento para sus rutinas. Preferiblemente, no utiliza bicicletas o elípticas.

En consecuencia, no todo el mundo está preparado para hacerlo. Tienes que cumplir unos mínimos requisitos físicos para dedicarte a él. Debes tener buena salud cardiovascular y unos músculos resistentes. Por ello, es mejor que ya hayas practicado otras disciplinas de entrenamiento, conozcas una amplia gama de ejercicios y seas capaz de realizarlos usando tu propio peso. Por ejemplo, las dominadas y los fondos.

No obstante, alguna vez hay que empezar. Si eres principiante, ve poco a poco hasta conseguir el estado físico idóneo para convertirte en un espartano de verdad. Entonces, ya podrás aplicar a tus rutinas la intensidad necesaria.

La dieta, otro elemento fundamental

Por otro lado, te decíamos que ser un espartano es toda una manera de entender la vida. En consecuencia, la dieta es también muy importante, más aún si tienes en cuenta que vas a someter tu cuerpo a grandes esfuerzos físicos. En consecuencia, debes ingerir las calorías necesarias para tanto desgaste y, sobre todo, proporcionar a tu organismo las proteínas y los hidratos de carbono necesarios.

Un régimen apropiado sería la llamada paleodieta, que es rica en carnes y pescados, fruta y frutos secos, huevos, verduras e incluso semillas. Por el contrario, debes huir de grasas saturadas, azúcares y alimentos procesados. Como su propio nombre indica, el régimen paleo se basa en lo que comía el hombre primitivo. Pero también te decíamos que el espartano es austero. Por ello, debes acompañar esta dieta con jornadas intermitentes de ayuno y entrenamientos, igualmente, en ayunas.

Por todo lo dicho, también necesitarás entrenar tu mente si quieres convertirte en seguidor de la moda espartana. Esta disciplina requiere mucho esfuerzo y, aunque estés preparado físicamente, necesitarás reforzar tu disciplina para soportarlo, afrontando el cansancio e incluso el dolor. Como técnicas que te serán útiles, tienes la opción de tomártelo como un reto personal o una motivación vital.

En conclusión, el entrenamiento espartano es toda una filosofía de vida basada en el esfuerzo y la disciplina. Combina la ejecución diaria de rutinas de ejercicios muy exigentes con una dieta apropiada y sana. Junto a ello, debes tener la mente preparada para someterte a un modo de vida que te exigirá ser riguroso y llevar tu cuerpo a esfuerzos intensos. En cualquier caso, te recomendamos que pruebes a seguir esta moda. Y, si no, al menos te aconsejamos que lleves una vida sana haciendo ejercicio y con una alimentación adecuada. Tu cuerpo te lo agradecerá.

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *