Los errores más comunes al correr en la cinta y cómo evitarlos

Los errores más comunes al correr en la cinta y cómo evitarlos

El running es uno de los deportes de moda, aunque para realizarlo en la calle te tocará lidiar con los cambios de temperatura, la lluvia o las diferentes pendientes de los terrenos. Por eso, entre otras muchas cosas, las cintas de correr en los gimnasios tienen tan buena acogida.

Te dan la posibilidad de disfrutar de tu deporte favorito de manera mucho más controlada. A una temperatura constante, sin condiciones climatológicas adversas, escogiendo tú mismo la pendiente y, por supuesto, controlando tiempos, calorías quemadas y rodeado de personas con tu misma afición.

Ventajas de la cinta de correr

Las cintas de correr pueden utilizarse bien como complemento a un entrenamiento, o bien como entrenamiento principal. Recuerda quelos ejercicios aeróbicos sirven para perder peso, y el entrenamiento en la cinta, además, puede ayudarte a fortalecer el corazón, combatir la celulitis, mejorar tu rendimiento y tonificar los músculos de prácticamente todo el cuerpo.

Entrenar con estas máquinas puede parecer, a simple vista, un ejercicio muy sencillo y exento de dificultad, pero debes saber que habitualmente quien entrena en ellas comete una serie de errores muy recurrentes. En este artículo queremos hablarte de ellos para que, conociéndolos, puedas evitar diferentes lesiones y, además, potencies el ejercicio y mejores tu rendimiento.

Los seis errores más comunes y cómo evitarlos

Los seis errores que te presentamos a continuación son los que más observamos en las personas que entrenan en la cinta de correr. Toma nota.

1. No contar con un plan de entrenamiento

Es habitual que pienses que no hace falta un plan de entrenamiento para comenzar a utilizar la cinta de correr, pero nada más lejos de la realidad. Aunque este aparato cuente con un cronómetro o con diferentes programas y velocidades, correr sin una meta o un plan es poco productivo además de que puede llegar a aburrirte.

Tener un plan te ayudará básicamente a dos cosas: en primer lugar a prevenir lesiones porque sabrás el tiempo y la intensidad que debes dedicar cada día a este ejercicio, y en segundo lugar a que los ejercicios sean variados y encajen con tu plan global de entrenamiento.

2. No calentar ni enfriarte

El calentamiento es fundamental antes de cualquier tipo de ejercicio que vayas a realizar, al igual que el enfriamiento. Incluso aunque tu sesión se base en el uso de la cinta de correr y esto a veces se considere un calentamiento, debes tener en cuenta que el cuerpo necesita ponerse en marcha de manera progresiva. 

Comienza por caminar y ve aumentando poco a poco la intensidad durante los primeros cinco minutos. Después de correr alrededor de un kilómetro podrás añadir más intensidad al entrenamiento y comenzar con la rutina que tengas planeada.

Recuerda que realizar este proceso antes y después de tus ejercicios protegerá tus articulaciones y te ayudará a evitar lesiones.

3. Usar solo la parte anterior de la cinta

Es habitual que al utilizar esta máquina tiendas a quedarte muy pegado a la parte anterior de la misma, especialmente cuando la velocidad que llevas es elevada, puesto que es la forma de sentirte más seguro. Pero no debes olvidar que contar con tan poco espacio hace más difícil que puedas conseguir una movilidad correcta tanto de brazos como de piernas.

Intenta ocupar todo el largo de la cinta y tus movimientos serán más adecuados.
4. No controlar la respiración

Como en todo ejercicio, mantener el control de la respiración es vital para adaptarte al mismo y evitar la fatiga. Es cierto que el cuerpo parece adecuarse de manera inconsciente, pero no lo hace siempre de la manera más adecuada.

Acostúmbrate a tomar aire por la nariz, soltarlo por la boca y evita la respiración superficial.

5. Forzar los pasos

Este error es uno de los que suele darse al correr en el gimnasio y no en la calle, y sucede porque te enfocas demasiado en el movimiento de la cinta. Anticipar la carrera con pasos demasiado largos puede acabar forzando un mal paso e incluso produciendo lesiones en las rodillas.

Intenta realizar los pasos más cortos y tu ejercicio sobre la cinta será más seguro.

6. Agarrarse a los lados de la cinta

Este es uno de los peores errores que se cometen, y es que al sujetarte en la cinta anulas el balanceo fisiológico de los brazos que todos tenemos tanto al caminar como al correr. Esto hace que se dañe la postura y se puedan producir diferente lesiones y dolores de espalda.

Por otro lado, al descargar parte del peso del cuerpo en la propia cinta a través de los brazos, la consecuencia es que las piernas deben sujetar menos kilos y las calorías que quemas se reducen.

En definitiva, utilizar la cinta de correr en el gimnasio es un buen método que puedes incorporar a tu rutina de entrenamientos. ¡Asegúrate de hacerlo de manera correcta y evitar lesiones! 

One Response

  1. […] – Se trata de una máquina que te ayudará en gran medida en el tren inferior, trabajando varios músculos de las piernas y los glúteos. En esta actividad utilizas más músculos del tren inferior que en el caso de correr en la cinta. […]

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