La clave de las cinco comidas al día: tu nuevo reto

La clave de las cinco comidas al día: tu nuevo reto

¿Crees que es posible adelgazar comiendo? ¿Has probado la dieta de las cinco comidas diarias? Todos los expertos en nutrición coinciden en señalar que las dietas milagro tienen el efecto contrario al que persiguen, es decir, generalmente, provocan que ganes peso. Así mismo, también existe consenso sobre su nocividad para la salud, ya que se basan en ingerir unos pocos alimentos y desechar otros muchos.

Recuerda que todo régimen alimenticio debe ser variado, de tal forma que se tomen todo tipo de nutrientes. En consecuencia, estas supuestas dietas mágicas para adelgazar producen carencias en el organismo que pueden desembocar en enfermedades.

En el extremo contrario del sistema alimenticio se encuentran los regímenes que te proporcionan los expertos en nutrición. Ellos estudian aspectos como tu constitución física, altura o metabolismo para prescribirte una dieta personal y, por tanto, adaptada a tu perfil. Otro de los aspectos en el que inciden estos nutricionistas es en la bondad de hacer cinco comidas diarias, no solo para conservar una buena salud, sino también y aunque suene paradójico, para adelgazar. Te lo explicamos en detalle a continuación.

¿Por qué es bueno hacer cinco comidas?

Comer poco no siempre es sinónimo de pérdida de peso. De hecho, si comes escasamente y de forma anárquica, tu metabolismo se acostumbrará a ir más lento. Y ello provoca que tu cuerpo consuma menos calorías, justamente lo que hace engordar. Las calorías son la gasolina de tu organismo que al funcionar, las quema, pero si se habitúa a utilizar solo una parte de las que recibe, el resto no se gastarán y, a través de una serie de procesos, se convertirán en grasa. Por tanto, aunque tomes pocas calorías, cabe la posibilidad de que engordes y acabes dañando tu estado de salud.

Por todo ello, resulta imprescindible que mantengas, no solo un equilibrio entre las calorías que ingieres y las que consumes, sino también que, a la hora de comer, lleves unos horarios y unas frecuencias adecuadas.

Es aquí donde reside la importancia de las cinco comidas al día. La explicación científica es muy sencilla: si tomas una cantidad pequeña de alimentos con regularidad propicias el efecto contrario al que señalábamos, el metabolismo se acelera y consume más calorías durante la digestión, para volver a ralentizarse después. De ahí la necesidad de no dejar transcurrir mucho tiempo entre comidas y el motivo por el que los nutricionistas recomiendan cinco tomas de alimento al día.

La distribución de la cantidad de alimentos

Además de todo lo dicho, es necesario que tengas en cuenta que no todas las comidas deben ser iguales en cantidad. Para iniciarte en este sano hábito, lo normal es que hagas un desayuno, una comida y una cena más abundantes, mientras que la ingesta de media mañana y de la merienda sean más frugales.

Esto ha sido explicado igualmente por los expertos. Esas pequeñas comidas entre la mañana y el mediodía y entre este y la cena desempeñan dos funciones importantes. Por una parte, mejoran los depósitos de glucógeno de tu cuerpo y disminuyen la acumulación de grasas. Y, por otra, ejercen un efecto saciante que propicia que llegues con menos hambre a las comidas fuertes.

En este sentido, una buena idea para cumplimentar estas ingestas entre horas es que comas fruta y que las completes con frutos secos y yogur para ampliar el consumo de proteínas. Otra posibilidad, igualmente muy nutritiva, es optar por un batido de verduras y frutas. En cuanto a estas últimas, los profesionales de la nutrición recomiendan tomar cinco piezas al día y, precisamente, esos momentos entre horas son los mejores para hacerlo.

Respecto a las tres comidas principales, es bueno que hagas un desayuno abundante. Recuerda que tu cuerpo lleva toda la noche sin ingerir alimentos y que necesita recuperar energías. Sin embargo, no es conveniente que tomes productos ricos en azúcar porque generan un aumento glucémico que puede provocar una posterior bajada del mismo y la consiguiente sensación de hambre. Por ello, es buena idea que te decidas por cereales, pan integral, pavo, queso u otros productos salados.

Por su parte, la comida es la mejor hora para que ingieras hidratos, proteínas y grasas saludables. Platos como la pasta, el arroz, las legumbres o las ensaladas son muy recomendables.

Y, en cuanto a la cena, debe ser bastante ligera por la razón contraria a la que dábamos para el desayuno. Tras ella, te acostarás pronto y, por tanto, gastarás poca energía. En este sentido, lo ideal sería combinar verduras y proteínas, sin olvidar el huevo. Si estás tratando de adelgazar, una cena perfecta sería, justamente, un puré de verduras acompañado de algún tipo de proteína como, por ejemplo, un revuelto o un pescado a la plancha.

Como ves, la dieta más saludable es la de las cinco comidas al día, tanto para tu bienestar como si lo que pretendes es adelgazar. ¿A qué esperas para empezar tu vida sana y acompañarla con alguna actividad física que te ponga en forma?

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *