Ponerse en forma a zancadas

Ponerse en forma a zancadas

Las zancadas son, actualmente, uno de los mejores ejercicios que puedes realizar, ya que durante ese movimiento se activa una gran cantidad de músculos. Por tanto, mediante las zancadas puedes obtener una sesión de ejercicio completa que resulte estimulante y eficaz para el fin que estás buscando.

Por esta razón, en este artículo vamos a hablarte de cuáles son las características más importantes de este ejercicio, qué ventajas aporta a tu entrenamiento y cómo puedes hacerlas de forma correcta.

Las zancadas como ejercicio

Las zancadas son un tipo de ejercicio que mayormente favorece a las piernas y a la definición de los glúteos. Se trata de una actividad bastante exigente, por lo que puede resultar cansada, pero con ella obtendrás unos resultados espectaculares.

Cuando haces zancadas estás trabajando diferentes zonas musculares. Algunos de los músculos que involucras son los cuádriceps, los gemelos, el bíceps femoral, el core, los glúteos, el psoas y los lumbares.

Sin embargo, si quieres aumentar su efectividad y extenderla a otras partes del cuerpo, puedes utilizar mancuernas y, de esta forma, ejercitar otras partes como las muñecas, los antebrazos o los abdominales.

En cualquier caso, del mismo modo que ocurre con otros ejercicios, lo más importante es realizarlos con la ayuda de alguien que te indique dónde puedes mejorar si haces algún movimiento inadecuado.

Beneficios de las zancadas

Hacer zancadas tiene grandes beneficios para tu cuerpo, pero también te ayudará en otros sentidos. Veamos cuáles son las ventajas más destacables de este tipo de ejercicio de piernas y glúteos:

No necesitas equipamiento. Desde luego, para dar las zancadas solamente necesitas un lugar donde hacerlas y tu propio cuerpo. No es necesario ningún tipo de equipamiento. Sin embargo, resulta aconsejable utilizar mancuernas para aumentar los resultados.

Un movimiento amplio. Si comparas este ejercicio con el de hacer sentadillas, seguro que te das cuenta de que el movimiento que es necesario realizar es mucho más amplio. Esto ayuda a mejorar en mucha mayor medida la tonificación de las piernas y los glúteos.

Se ejercitan diferentes áreas musculares. Como ya hemos mencionado, si haces las zancadas de forma correcta, puedes ejercitar diferentes zonas musculares que involucran distintas partes del cuerpo, aunque en mayor medida al tren inferior.


Claves para llevarlas a cabo correctamente

Aunque las zancadas se pueden practicar en cualquier lugar siempre que haya espacio para hacerlas, nuestra recomendación es que confíes en un profesional para ayudarte a realizarlas correctamente.

Pero para que tengas unas nociones cuando acudas a tu gimnasio  y comiences a hacer zancadas, vamos a darte algunos consejos para desempeñarte de forma correcta. Toma buena nota de todos estos consejos y ponlos en práctica en tu próxima sesión de zancadas.

Cómo hacer correctamente una zancada

Hacer una zancada correctamente no es difícil, aunque sí conlleva un orden de pasos a seguir que deben respetarse para que el ejercicio surta efecto. Veamos cuáles son los pasos:

Estando de pie y con las manos en jarra en la cintura, separa ligeramente las piernas. En este punto es importante tomar aire.

– Da un paso hacia delante manteniendo el torso lo más recto posible, perpendicular al suelo, y evita balancearte todo lo que te sea posible.

En este paso es importante que tengas en cuenta que la zancada no deberá ser muy larga ni muy corta. Deberá alcanzar la distancia suficiente para que la pierna que se mueve no se doble más de 90º a la altura de la rodilla.

– El pie que avances tendrá que haber quedado apoyado completamente en el suelo, no de puntillas ni apoyando solo el talón.

– La pierna de detrás la vas a ir doblando hasta que casi toques el suelo con la rodilla, pero sin llegar a hacerlo.

– El pie de detrás comenzará en la posición de inicio pero se irá doblando hasta que se apoye solamente con la punta. Ojo, no de puntillas.

– Cuando hayas terminado todo el movimiento, espira y vuelve a la posición inicial para cambiar de lado y hacer lo mismo con la otra pierna.

Es normal que al principio te cueste controlar el equilibrio para realizar la zancada adecuadamente. No te preocupes, la constancia y la fuerza que hagas en el abdomen te ayudarán a prevenir ese balanceo tan incómodo.

Como has podido ver, hacer zancadas conlleva multitud de beneficios para tus entrenamientos. No solamente se trata de un ejercicio que trabaja con gran cantidad de músculos, sino que además puede ayudarte a tonificar las piernas y los glúteos de una forma mucho más rápida que si lo intentases con otros ejercicios.

Recuerda tener siempre a mano aun profesional en tu gimnasio de confianza para ayudarte a realizar los ejercicios de forma correcta. De esta manera, podrás evitar lesiones y problemas futuros. ¡Anímate a llevar una vida sana y comenzar a hacer ejercicio!

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