Postureo en el gimnasio y redes sociales. ¿Es realmente malo?

Postureo en el gimnasio y redes sociales. ¿Es realmente malo?

Cada vez está más de moda tener hábitos de vida saludables, entre los que se incluyen alimentarse de manera sana o realizar ejercicio con asiduidad. De hecho, seguro que has notado que los comienzos de año multiplican el número de usuarios de los gimnasios

Esto es una muy buena noticia, aunque en ocasiones pueda resultarte desesperante ver a algunas personas ocupando las máquinas que quieres utilizar únicamente para hacerse fotos y colgarlas en las redes sociales.

Postureo para las redes sociales

Seguro que tú también lo has hecho en alguna ocasión. Terminar tu rutina de ejercicios, tu carrera matinal o tu clase de GAP o zumba y compartir tu logro con tus seguidores. Es una buena manera de motivarse a través de los comentarios y likes de tus contactos, además de que puede servirte para aumentar tu autoestima y como aliciente para continuar el entrenamiento. Aunque debes tener cuidado si tus publicaciones son excesivas, pues podrían estarte avisando de algún tipo de trastorno psicológico.

¿Necesidad de atención y narcisismo patológico?

En ocasiones, existen personas que exponen toda su vida a través de las redes sociales. Algunos de ellos afirman que el hecho de que sus seguidores den “me gusta” a sus imágenes o comenten las mismas aludiendo a lo guapos que se ven, lo atléticos o incluso a lo interesante de la actividad que están realizando, les hace sentirse bien.

¿Eso es un problema? En principio no tiene porqué serlo, puesto que a todos nos gusta que destaquen nuestros puntos fuertes y nos halaguen. El problema vendría en el caso de que únicamente pudieses sentirte bien tras esas interacciones y no consiguieses apreciar lo que haces si no aparece en tus redes.


La actividad deportiva como modo de sentirse bien

Si eres un asiduo del gimnasio probablemente sea porque te gusta verte bien y sentirte aún mejor. Tanto la comida sana como el deporte son grandes maneras de cuidar tu cuerpo, aunque ambas requieren de un gran esfuerzo por tu parte. 

No es sencillo contentarse con comer una ensalada, unas verduras a la plancha, un poco de pollo hervido o lo que comas antes o después de tus rutinas de ejercicio cuando frente a ti tienes a alguien devorando una hamburguesa con patatas fritas, por ejemplo. Ni levantarse temprano para poder salir a correr antes de comenzar tu jornada laboral mientras tu pareja se queda remoloneando en la cama. Aunque te encante realizar deporte y comer sano, hay ocasiones en las que no es fácil, y en este punto las redes sociales pueden ayudarte y darte una dosis extra de motivación.

Este punto es el más saludable, el de utilizarlas con moderación y que te aporten ese chute de energía que necesitas para ser constante y esforzarte en alcanzar tus objetivos. Pueden incluso servirte para crear una comunidad virtual que te apoye de la misma manera que tus compañeros de gimnasio, de clases dirigidas o esos amigos con los que sales a correr.

En estas comunidades podréis ayudaros los unos a los otros, marcaros metas, objetivos, ejercicios concretos a realizar e incluso llevar cierto control sobre vuestros progresos. Podrás conocer personas con tus mismas aficiones, compartir entrenamientos y mostrar tus avances a quienes entienden todo el sacrificio que hay detrás. Es un modo estupendo de aumentar la autoestima y ofrecer feedback de la misma manera a quienes te siguen.

Pero ¿qué sucede si se te va de las manos?

Postureo patológico

En ocasiones puede suceder que esta motivación extra que encuentras en Facebook o Instagram pase a convertirse en algo excesivo. Que realices tus rutinas deportivas con el móvil en la mano porque estás más interesado en mostrar a otras personas lo que haces que en el propio ejercicio ya no es saludable. Que antes incluso de entrar al gimnasio ya estés subiendo fotos de lo bien que te ves con tu ropa deportiva tampoco lo es.

Existen incluso personas que, a la semana de empezar a entrenar y sin haberse alejado de su teléfono el tiempo suficiente como para completar una serie, realizan publicaciones con hashtags como #BeastMode, #NoPainNoGain, #FitGirl o #FitModel. Asimismo, en Internet puedes encontrar artículos sobre las mejores poses para que tus selfies de postureo deportivo te hagan ver más guapo, más atractivo o más musculoso.

¿Es perjudicial el postureo?

El postureo en el gimnasio, en definitiva, es como cualquier otra cosa. En su justa medida puede ser muy bueno para tu autoestima y motivarte para entrenar aún más duro, pero en exceso puede resultar incluso un problema psicológico que necesite tratamiento. 

Por tanto, ya sabes, utiliza tu tiempo en el gimnasio para realizar tus rutinas y para pensar en ti y en lo que quieres conseguir con ellas. Aunque no olvides que compartir ocasionalmente tus progresos en tus redes sociales no va a causarte ningún daño.


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