¿Qué efecto tiene el running en tus articulaciones?

¿Qué efecto tiene el running en tus articulaciones?

Seguro que en muchas ocasiones hemos escuchado comentarios como “correr es malo para las rodillas”, “provoca daños en los ligamentos” y otros similares. Todas estas afirmaciones suelen ser repetidas multitud de veces hasta el punto de que muchas personas las consideran como verdades absolutas y acaban creyendo que practicar running es perjudicial para las rodillas u otras partes del cuerpo.

Realmente, suelen ser las excusas más usadas para no empezar a correr, o si lo estamos haciendo, para dejarlo. Pero, ¿realmente es tan malo el running?

Las investigaciones demuestran que la práctica del running no desgasta las articulaciones de las rodillas

Un estudio realizado en la European Journal of Applied Physiology concluyó que correr distancias largas no provoca una inflamación en las rodillas, desmintiendo la creencia popular que afirmaba que su práctica era dañina. De hecho, para los científicos, las moléculas pro-inflamatorias responden de forma inversa, ya que realmente sus números se ven reducidos en la articulación de la rodilla tras una sesión de ejercicio.

Los investigadores de la Universidad Brigham Young (Estados Unidos) sacaron muestras de suero y de líquido sinovial a cada uno de los quince voluntarios que se presentaron (mujeres y hombres sanos con edades comprendidas entre 18 y 35 años). Este proceso lo realizaron instantes previos a la carrera y lo repitieron al acabar su actividad de 30 minutos. Al acabar el test midieron los marcadores de inflamación en el líquido de la articulación de las rodillas.

Al realizar la comparativa, los investigadores observaron que los marcadores de inflamación permanecieron en niveles muy parecidos. Los marcadores específicos que buscaron en el líquido sinovial que extrajeron, dos citoquinas denominadas IL-15 y GM-CSF, se vieron reducidos en los índices de concentración de los sujetos, según los líquidos extraídos antes y después de los 30 minutos se actividad física.

Los investigadores explicaron que con los datos obtenidos en el estudio eran capaces de afirmar que el ejercicio era capaz de funcionar como un medicamento condroprotector, logrando retardar la manifestación de enfermedades degenerativas de las articulaciones como la artrosis o la osteoartritis.



Según el principal autor del estudio, el Dr. Matt Seeley, “el pensamiento que la carrera de larga distancia es perjudicial para las articulaciones de las rodillas podría ser una leyenda. Este análisis no refleja que los corredores de fondo estén más predispuestos a la osteoartritis que cualquier otro individuo. En lugar de ello, la investigación propone que la actividad física puede resultar como un tipo de medicamento”, afirmó.

Consejos para cuidar las articulaciones

Si bien es cierto que correr no resulta perjudicial para nuestras articulaciones, practicarlo sin tomar una serie de precauciones si que puede ocasionarnos lesiones. Toma nota de las siguientes recomendaciones.

Evita correr en terrenos duros

Tienes que tener en cuenta la superficie por la que vas a salir a correr. Si lo haces por un camino asfaltado lo más probable es que tus articulaciones de rodillas y tobillos padezcan más los impactos del peso de tu cuerpo contra el terreno duro. Es recomendable que lo practiques en pistas de caucho, en superficies arenosas o en césped para que ayudar a tu cuerpo a fortalecer tus articulaciones.

Si te ejercitas en un gimnasio, no cometas los errores más comunes en la cinta de correr.

Elige un calzado adecuado

No hace falta que te compres las mejores zapatillas del mercado, pero sí es fundamental que adquieras unas que estén diseñadas para practicar running. En caso de no hacerlo, tus pies pueden verse afectados y tendrías que cesar la actividad durante unos días. Elige un calzado que se adapte a tu pisada y al terreno donde sueles ir a correr, con buena amortiguación y flexibilidad.

Calienta y estira

Para que tus articulaciones estén bien cuidadas lo primero que tienes hacer es realizar un suave calentamiento antes de ponerte en marcha. Trota de forma moderada durante unos 10 minutos y a continuación estira los músculos que vayan a intervenir en el ejercicio: cuádriceps, isquiotibiales y gemelos.

Cuando acabamos el entrenamiento, resulta muy beneficioso estirar el resto de nuestros músculos, porque aunque hay zonas que realizan más trabajo que otras, la totalidad de nuestro cuerpo se ha visto implicado en la actividad.

Fortalece tus músculos


Algo en lo que podrás realizar especial hincapié en un gimnasio es en fortalecer los músculos que rodean las articulaciones. De esta forma, los ligamentos y los tendones no se resentirán de los impactos contra el suelo de manera

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