Hiit: mucho más que una tendencia

Hiit: mucho más que una tendencia

Los entrenamientos interválicos de alta intensidad, también conocidos como HIIT, se han convertido en una tendencia deportiva mundial en muchos centros deportivos. Sin embargo, muchos de los profesionales del fitness advierten sobre los riesgos que conlleva la realización de este tipo de sesiones breves, intensas y muy eficaces. Estos entrenamientos favorecen la eliminación calorías en grandes cantidades, pero no todo el mundo está capacitado para llevarlos a cabo. Solo deben practicarlos aquellas personas que tengan una buena forma física previa, ya que elevan al máximo el ritmo cardíaco. 

Por eso queremos exponerte toda la información necesaria sobre si este tipo de práctica es conveniente o no para ti según tus circunstancias. 

¿Qué es el HIIT?

Si aún no sabes qué es el HIIT, te lo explicamos brevemente.

El HIIT es un entrenamiento basado en un entrenamiento de alta intensidad que combina periodos cortos de tiempo de gran esfuerzo con pequeños momentos de pausa para recuperar. Un ejemplo sería el entrenamiento Tabata, que alterna 20 segundos de actividad física con 10 segundos de recuperación durante cuatro minutos.

Este tipo de entrenamiento pues realizarlo con ejercicios cardiovasculares (saltar, correr, pedalear…) y con ejercicios básicos de fuerza (flexiones, sentadillas, burpees, planchas…).

Casos en los que practicar HIIT no es aconsejable

Cada persona es diferente y existen varios factores que pueden recomendar o no la práctica de este tipo de entrenamiento. Aunque puedas realizar HIIT esto no significa forzosamente que sea beneficioso para tu salud. En determinadas circunstancias, su efecto puede ser totalmente adverso.

Por ejemplo, si estás llevando una dieta hipocalórica para limitar y controlar las calorías que consumes para perder peso, realizar ejercicios de alta intensidad puede ocasionarte mal estar, mareos e incluso pérdida del conocimiento al existir una carencia de glucógeno en el organismo.

Los tendones y las articulaciones tienen una fuerte carga de trabajo en estas sesiones de entrenamiento, por lo que si tienes cualquier tipo de problema muscular o articular debes descartar su práctica para evitar agravar una lesión. Ante la duda, lo mejor que puedes hacer es acudir a un profesional que evalúe tu estado.

También tienes que tener muy presente que si tienes un sistema cardiovascular débil debido a un mal estado físico debes evitar al principio este tipo de entrenamiento. Es mejor que optes por otra actividad más suave para adquirir una mejor forma física que te ayude a soportar una sesión tan exigente como el HIIT.

Por último, se desaconseja también a aquellas personas que padecen enfermedades cardiovasculares debido al incremento que de la presión sanguínea que se produce durante estas sesiones. Los riesgos de sufrir un problema mayor pueden ser muy elevados.

Otros inconvenientes

– No es apto para todas las personas. Es necesario tener un buen estado físico para lograr los beneficios de esta actividad sin tomar riesgos.

– Necesitas tener una gran voluntad de esfuerzo intenso y tolerancia al cansancio.

– Requiere de una planificación adecuada y un diseño adecuado al objetivo y características de cada persona.



Beneficios que te aporta el entrenamiento HIIT

Una vez conoces las situaciones en las que no se recomienda esta actividad de alta intensidad, es justo que conozcas los innumerables beneficios que puede aportar a tu organismo. 

En la última década, el HIIT se consolidado en los gimnasioscomo uno de los tipos de entrenamiento más eficaces para mejorar las capacidades y cualidades físicas. Entre ellas destacamos:

– Mejora la capacidad cardiovascular y el umbral anaeróbico, aportando más oxígeno a los músculos (VO2max).

– Reduce la resistencia a la insulina e incrementa la tolerancia a la glucosa en el músculo esquelético y la oxidación de ácidos grasos. De esta manera, consigue ser un gran quemagrasas al mismo tiempo que es capaz de mantener la masa muscular y favorecer el estado anabólico. 

– Estimula la secreción de HGH (la hormona de crecimiento) necesaria para el desarrollo muscular y aumenta la pérdida de grasa, siendo más compatible con el entrenamiento de fuerza que el aeróbico tradicional.

– Las sesiones de entrenamiento tienen una duración mucho más reducida. Perfecto para aquellos días que dispones de menos tiempo. Además, puedes realizarlo en cualquier lugar.

– Aumenta la fuerza muscular.

– Anticipa la participación de las grasas en el ejercicio.

– Aumenta la tasa metabólica en reposo después de realizar el ejercicio. Hasta 48 horas desde su finalización.

– Mejora la elasticidad muscular y la movilidad articular dotando de mayor soltura.

– La capacidad de sufrimiento de tu organismo se ve incrementada, haciéndolo más resistente.

– Mejora el relevo entre fibras rápidas y lentas.

HIIT: menos es más

En conclusión, los entrenamientos de alta intensidad en intervalos han demostrado que en menos tiempo son capaces de obtener mejores resultados que otro tipo de actividades en un mayor periodo de tiempo. Por eso, el HIIT se ha convertido en una tendencia mundial que cada día gana más adeptos que buscan mejorar su condición física. Un entrenamiento exigente y no apto para todo el mundo.

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *