Tres pilares del gym: fuerza, resistencia y flex

Tres pilares del gym: fuerza, resistencia y flex

En muchas ocasiones, cuando hablas con los compañeros en los entrenamientos puede surgir una pregunta muy recurrente: ¿existe o no una rutina perfecta? Lo cierto es que existen diferentes opiniones, pero lo que es indiscutible es que para mantenerte joven necesitas practicar ejercicio al menos durante tres días a la semana.

Para poder tener un plan con el que quemar el máximo de calorías posibles es necesario que establezcas, asesorado siempre por un entrenador especializado, un circuito de resistencia de alta intensidad con el que pongas a trabajar diferentes grupos musculares en una sesión.

No se trata de acudir a tu centro deportivo y comenzar a entrenar con diferentes equipos o pesas sin ningún orden y sin parar. 

¿Cuáles son los tres pilares que debes ejercitar para mejorar tu estado físico?

Cada persona decide realizar ejercicio físico por un motivo personal. Una de las formas con las que puedes comenzar tu entrenamiento es con el fortalecimiento, para que se desarrollen los músculos, o haciendo yoga si lo que necesitas es relajarte.

En función de la disciplina que escojas tu salud se podrá beneficiar de una forma distinta. Pero si quieres un buen estado físico has de entrenar de acuerdo a los tres pilares del gym: la flexibilidad, la resistencia y la fuerza

Entrenamiento de fuerza


Que tus músculos estén fuertes probablemente no sea algo hagas solo por estética, ya que un músculo fortalecido protege mejor a los huesos y a las articulaciones. Así, las lesiones y el dolor estarán a raya y tendrás más energía y agilidad para realizar cualquier actividad.

Uno de los programas más habituales para un entrenamiento de fuerza corresponde al entrenamiento de fuerza de alta intensidad o HIIT. Este programa consiste en mover el peso durante un minuto o minuto y medio a un ritmo pausado provocando el agotamiento de los músculos implicados.

Con esta técnica se consigue el mismo efecto en los músculos que al realizar movimientos rápidos con mucho peso, pero sin ejercer tanta presión sobre tus articulaciones.

Cuando realizas ejercicios de fuerza, mejoras tu postura y tu cuerpo luce más tonificado. Otra de las ventajas que no hay que olvidar reseñar es que el músculo quemará más calorías que el tejido inactivo, incluso mientras descansas. Lo que quiere decir que te ayudará a mantener un peso saludable.

Shot of a young attractive woman stretching in a gym


Entrenamiento de resistencia

Un entrenamiento de resistencia representa algunos beneficios, pues contribuye a que alcances tu peso ideal y, también, te ayuda a prevenir graves enfermedades en tu sistema cardiovascular.

Los entrenamientos de resistencia y fuerza están muy relacionados entre sí. De hecho, es aconsejable realizar primero los de fuerza y los cardiovasculares al final de la sesión. De este modo, optimizarás el beneficio de cada entrenamiento y conseguirás resistencia con mayor rapidez.

Para realizar este tipo de entrenamiento puedes utilizar pesas de tipo mancuernas, bandas elásticas, máquinas de levantamiento o incluso el propio peso de tu cuerpo.

Entrenamiento de flexibilidad

La flexibilidad es muy importante para tu salud. Con el paso del tiempo la movilidad de tu cuerpo se va deteriorando y, si a eso le sumas un estilo de vida poco o nada saludable, es probable que se originen un sinfín de lesiones y dolencias.

Uno de los secretos para cuidar tus articulaciones es trabajar la flexibilidad. De esta forma no solo evitarás molestas contracturas musculares o tensiones, sino que sentirás una mejora general y un mayor bienestar.

Los ejercicios que corresponden a esta actividad se realizan al finalizar el entrenamiento. Si puedes ayudarte de un entrenador personal estirarás de forma más sencilla y efectiva.

El problema de no estirar con cierta regularidad los músculos es que pierden elasticidad y se acortan. Lo que se traduce en un aumento de la rigidez, una reducción de la capacidad de movimiento y un incremento del riesgo de lesionarte. Trabaja todos los músculos de la parte superior y no olvides los del tren inferior.

El tai-chi, el pilates o el yoga te ofrecen multitud de ejercicios encaminados a mejorar la plasticidad y la flexibilidad. Puede que no lo sepas aún, pero mejorarán tu flexibilidad, fortaleza, circulación, postura, equilibrio y estarás más relajado.

Otros tipos de ejercicio a tener en cuenta

Además de realizar ejercicios de flexibilidad, fuerza y resistencia, es necesario que tu corazón se mantenga saludable. Para ello necesitarás realizar ejercicio aeróbico, que es el que eleva tu frecuencia cardíaca y utiliza oxígeno, dejándote levemente sin él. También se encarga de mejorar tu estado físico. El mayor secreto es combinar una dieta saludable y equilibrada con actividad física.

Algunos de los ejercicios aeróbicos más habituales son nadar, caminar o correr. Cada uno tiene unas características determinadas:

Caminar no representa un gran esfuerzo para tus articulaciones y puedes practicarlo con cualquier edad.

– Para fortalecer los músculos inferiores y mejorar tu estado físico, puedes ir en bicicleta.

– Una actividad completa que no somete a importantes tensiones a tus articulaciones es la natación.

No tienes por qué entrenar en cada sesión los tres pilares, pero sí deberás realizarlos todas las semanas repartiéndolos en función de tus objetivos. Para encontrar el mejor entrenamiento, ve a uno de los distintos centros deportivos que tienes a tu disposición y consúltanos cómo puedes realizar un entrenamiento corporal completo y personalizado.

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