Ir al gym podría mejorar tu performance sexual

Ir al gym podría mejorar tu performance sexual

El deporte y el sexo tienen mucho en común, no en vano se trata en ambos casos de un tipo de actividad física. La cuestión es: ¿se influyen mutuamente? ¿Cómo influye el sexo en el deporte y, sobre todo, qué importancia tiene mantenerse en forma para mejorar la vida sexual? Si te parece, vamos a abordar estas cuestiones.

Mucho más activos

¿Empezamos con un ejemplo? Imagínate una de esas matinales de domingo en la que te has levantado cansado. Pasas la mañana tumbado en el camastro, ni siquiera tienes ganas de prepararte la comida, así que te haces algo rápido. Por la tarde sesión de sofá-tele con fútbol o películas a mogollón y, por la noche, ¿de verdad crees que vais a tener ganas de sexo?

Por el contrario, la actividad llama a la actividad. Aunque físicamente te encuentres cansado, el mayor problema para el sexo es el cansancio mental. La pereza. La inactividad.

Por este motivo, está más que demostrado que las personas que comienzan a ir al gym de manera continuada experimentan un rápido despertar de su apetito sexual.

Por qué hacer deporte aumenta la libido

Cuando se llevan a cabo entrenamientos intensos, especialmente de fuerza, las hormonas se revolucionan. Los niveles de testosterona se elevan y, en consecuencia, tus ganas de sexo se incrementan.

Además, la autoestima es, asimismo, un estímulo sexual. Cuando empiezas a ponerte en forma, cuando te ves guapo o guapa y empiezas a valorar el cuerpazo que se te está poniendo, terminas por gustarte mucho más que antes. Y, lógicamente, tu seguridad aumenta. Con ella, tus ganas de mostrarte, tu disponibilidad y tu capacidad de comunicarte, en todos los sentidos. Desnudarte empieza a dejar de ser un problema para ti y, al quererte mucho más, los demás te ven mucho más apetecible.

Los centros deportivos, asimismo, son espacios de interrelación en los que más pronto o más temprano conocemos a gente interesante. Las posibilidades de abrirte a nuevas personas aumentan tus posibilidades de ligar.

Una sexualidad más versátil y duradera gracias al gimnasio

Hemos comenzado hablando de que el sexo y el deporte son diferentes tipos de actividad sexual. Ponerte en forma, ganar flexibilidad, elasticidad, potencia, fuerza y rendimiento físico es una inversión excepcional para disfrutar aún más del sexo.

En seguida notarás que puedes empezar a probar y a disfrutar nuevas posturas, las cuales hasta ahora te resultaban físicamente imposibles. Siempre es posible seguir experimentando y marcándote nuevos retos. ¿Te imaginas hasta dónde puedes llegar?

¿Y qué me dices del fuelle? Gracias al deporte tienes mucha más fuerza y resistencia. Por ello, aguantarás muchísimo más y con más ritmo de lo que lo hacías antes. Podrás darlo todo y no terminar con tanto cansancio como antaño. ¿Cuál es el siguiente paso? Volver a empezar mientras el cuerpo aguante. Y tu cuerpo, ahora, te aguanta mucho más.


Beneficios físicos adicionales

El corazón es otro de los órganos que se ven potenciados conforme nos activamos físicamente. La actividad cardiovascular mejora y su aplicación se ve reforzada, tanto en el deporte con en las relaciones sexuales.

Además, el suelo pélvico también obtiene un refuerzo de su musculatura que resulta extremadamente útil cuando practicamos sexo. Las contracciones voluntarias de esta zona, en las mujeres, tienen una influencia decisiva en el orgasmo mutuo. En el caso de los hombres, la erección y el control de la eyaculación también mejoran gracias a ello.

Deporte, sexo y viceversa

Hacer deporte estimula el apetito sexual, ha quedado claro. Pero también ocurre al contrario. Cuantas más ganas tenemos de hacer sexo, y más lo practicamos, más nos apetece seguir estando guapos, activos, en forma y disfrutar de la vida.

Por eso, porque nos queremos más que antes, nos sentimos más alegres, felices y animados para seguir invirtiendo tiempo, esfuerzo y ganas en nuestro estado de forma.

¿Sabías que el deporte es, ocasionalmente, un buen sustituto del sexo? Si lo haces siempre acabarás desesperado, está claro. Pero cuando no queda más remedio, liberar testosterona con el ejercicio antes de una buena ducha es un mal menor adecuado.

No lo dudes, apúntate a la vida activa y ganarás en todos los aspectos. También en la cama… o donde prefieras hacerlo.

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