¿Cuánto tiempo tienen que durar tus sesiones de gimnasio veraniegas?

¿Cuánto tiempo tienen que durar tus sesiones de gimnasio veraniegas?

En verano llegan el calor y las vacaciones y apetece descansar y desconectar de la rutina. Debido a ello, es habitual que la de gimnasio o entrenamiento también se resienta.

Pero es importante que comprendas que no tiene por qué ser así. El verano es una estación en la que las rutinas de ejercicio pueden variar para adaptarse a las circunstancias, pero nunca desaparecer pues, de hacerlo, en muy poco tiempo podrás comprobar cómo desaparece también todo aquello por lo que te has esforzado durante meses.

¿Por qué seguir entrenando incluso en verano?

Ganar definición, tono muscular e incluso resistencia es algo que necesita tiempo y esfuerzo, pero que se pierde muy rápidamente en el momento en el que dejas de hacer ejercicio. Piensa que únicamente una semana de inactividad es suficiente para comenzar a notar que tu capacidad aeróbica disminuye ligeramente.

¿Qué sucede si dejas de entrenar dos semanas? Que esa pérdida de capacidad aeróbica se acentuará aún más y que comenzarás a notar que tu fuerza ya no es la misma.

Si esta inactividad se prolonga tres semanas, tanto tu fuerza como tu capacidad aeróbica disminuirán considerablemente, y si este parón llega a las cuatro semanas, comenzarás a percibir que las adaptaciones fisiológicas que habías conseguido con tu rutina de invierno comienzan a perderse de manera importante.

¿De verdad quieres enfrentarte a esta gran pérdida de capacidades deportivas por estar totalmente inactivo durante el verano? Seguro que no, por eso queremos hablarte acerca del entrenamiento durante este periodo, que puede ser más suave que el que realizas durante el resto del año pero que no es recomendable que desaparezca.

Algunas directrices para tus rutinas veraniegas

Para comenzar, es necesario que recuerdes que aunque en verano solemos evitar las rutinas, el entrenamiento necesita una buena planificación, por lo que es algo que deberás mantener. Quizás durante el resto del año tengas una agenda muy apretada y el hueco que reserves para acudir al gimnasio varíe según tu jornada laboral, por ejemplo, pero en vacaciones eso no es justificable. Si no bloqueas unos días concretos o unas franjas horarias determinadas para el entrenamiento, probablemente se acaben pasando los días y no encuentres tiempo para ejercitarte.

Piensa que tampoco necesitas reservar mucho tiempo, pues entrenando un par de días a la semana alrededor de unos veinte minutos será suficiente si realizas ejercicios de alta intensidad como el HIIT. Quizás esto no te sirva para mejorar demasiado tu forma física, pero sí será suficiente para no perderla y no tener que verte en septiembre intentando compensar los estragos que te ha causado el verano, tanto en tu físico como en tu capacidad aeróbica.

¿Qué hacer en estas rutinas deportivas veraniegas?

Para tus rutinas de verano es importante que tengas en cuenta tres consejos:

– Trabaja tu fuerza de voluntad para no saltarte ningún día de ejercicio de los que tengas planificados.

Combina entrenamientos de fuerza y resistencia para abarcar más en menos tiempo.

Cuenta con alguien que te acompañe y con quien puedas entrenar conjuntamente para que te resulte más ameno y te obligues en cierto modo a no desistir.

Es importante también que tengas en cuenta que, al igual que tu día a día cambia en esta estación, es posible que no puedas realizar tus ejercicios habituales durante toda esta temporada. Probablemente salgas de vacaciones y no puedas acudir a tu centro deportivo de siempre, o quizá sea el centro el que cierre o disminuya, por ejemplo, sus actividades dirigidas. Pero no te preocupes, pues existen nuevas rutinas que puedes incorporar en esta época.

¿Qué opinas del entrenamiento en la playa? Si lo tuyo es el running o la natación, la playa es el lugar perfecto para continuar realizando este tipo de deportes en un enclave único. Además, al encontrarte a una menor altitud, el nivel de oxígeno es mayor y te facilitará el entrenamiento. Por no hablar de los enormes beneficios para tu respiración de la brisa del mar.

Pero no solo puedes nadar o correr por la orilla, sino que también podrás llevar a cabo cualquier ejercicio clásico en el que trabajes con el peso del cuerpo, como abdominales, flexiones o sentadillas. Incluso podrás correr dentro del agua, con esta cubriéndote hasta el muslo o incluso hasta la cintura para aprovechar su resistencia y exigirte más.

Asimismo, si sales de vacaciones es posible que te hospedes en algún hotel que cuente con un gimnasio donde puedas continuar con tu entrenamiento. Aunque en caso de que no encuentres este tipo de instalaciones dentro del propio hotel, seguro que podrás encontrar algún centro en los alrededores.

Lo importante, en definitiva, es que mantengas tu fuerza de voluntad y no dejes de entrenar en verano. Existen multitud de alternativas, únicamente necesitas encontrar la que mejor encaje contigo. ¡Ponte manos a la obra y no dejes que las vacaciones hagan mella en tu forma física!

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