Los alimentos indispensables en el verano

Los alimentos indispensables en el verano

Se acerca el verano y con él el calor y las vacaciones. Es habitual que durante los meses de verano nos dejemos ir un poco y volvamos de las vacaciones con algún kilo de más, así que tendremos que prestar atención a qué comemos y cómo lo comemos en las próximas semanas para que la cosa no se nos vaya de las manos. Por suerte, el verano coincide con la temporada de muchas frutas y verduras muy saludables, así que vamos a descubrir los mejores alimentos que puedes comer en verano.

La fruta

Parece obligado empezar hablando de la sandía, el alimento ideal del verano. Para empezar, más del 93 % de su contenido es agua, de modo que nos ayuda a mantenernos hidratados, pero también es muy poco calórica (puedes comer mucha sandía sin miedo a engordar) y es rica en fibra, lo que nos ayudará a depurar el organismo, en especial tras un día de excesos veraniegos. No podemos pasar por alto su gran cantidad de vitaminas A y C y su carácter saciante.

Pero tenemos vida más allá de la sandía. Por ejemplo, las cerezas son deliciosas, ricas en fibra y se pueden comer donde y cuando sea; el melón también tiene un alto porcentaje de agua y es incluso más saciante que la sandía; los carotenos y antioxidantes de los melocotones nos protegen del sol y son ricos en vitamina C y calcio; los arándanos también son interesantes para hacer frente a las cistitis… Más allá de las frutas de temporada, vemos que el plátano, la piña o la manzana también son recomendables para el verano, como cualquier otra fruta, aunque están disponibles todo el año.

Hortalizas de temporada

Igual que pasa con las fruta, el verano también es la temporada ideal para disfrutar de algunas verduras y hortalizas que te ayudarán a hidratarte y reforzarán tu dieta. Seguramente, el ejemplo más evidente son el pepino y el tomate, que vivirán sus meses de máximo esplendor y que podemos combinar en una ensalada. El pepino es diurético, su piel es rica en fibra, aporta vitaminas A, C y K y ayuda a la coagulación sanguínea; el tomate es antioxidante y protege los ojos de los peligrosos rayos UV del sol.

La berenjena, el pimiento o el calabacín son otras hortalizas muy saludables que en verano pasan del huerto a la mesa. Aquí no podemos pasar por alto el gazpacho, uno de los platos por excelencia del verano que nos ayudará a refrescarnos y además cuenta un interesante aporte nutricional. Tenemos que hablarte también de la lechuga, la cebolla, las zanahorias y el aguacate, disponibles prácticamente los 12 meses del año, pero que por sus características no pueden faltar en tu dieta los meses de verano.

Pescado azul: las sardinas

A lo largo del año hay que consumir el pescado azul con moderación, pero el verano es época de sardinas, así que vamos a aprovecharla. Son ricas en ácidos grasos omega 3 que nos ayudan a reducir el colesterol, aportan vitaminas A, B, D y E y minerales como hierro, magnesio, potasio, fósforo, yodo o zinc. Los boquerones, el salmón y el atún o bonito son otros pescados azules que no puedes pasar por alto en verano, aunque siempre los consumiremos de forma racional. Ojo también con las almejas, ricas en hierro y proteínas de alto valor biológico.

Carne de conejo

Hablando de proteínas, el conejo es una excelente fuente de proteína animal. Es más baja en grasa que otras carnes, solo el 5 % de su contenido es grasa, pero lo mejor es que una cantidad muy baja son grasas saturadas y colesterol. Nos ofrece una gran cantidad de proteínas de alta calidad, además de vitaminas B3, B6 y B12 y minerales como el fósforo o el selenio. Hay que aprovechar el verano para comer conejo, con recetas tan simples y nutritivas como el conejo asado con manzana.

Helados y granizados caseros

El verano es la época por excelencia de los helados, pero los helados procesados o industriales no son el mejor alimento. Por eso, debes moderar su consumo o, mejor aún, descartarlos y pasarte a los helados artesanos o naturales que podemos preparar nosotros mismos en casa. Son una alternativa mucho más saludable, igualmente refrescante y que nos ayuda a hidratarnos. Puedes preparar helados, sorbetes, granizados o batidos caseros aprovechando la fruta fresca de temporada.

Aunque estemos de vacaciones y nos cueste más ponernos a cocinar, en verano también hay que seguir una dieta sana y equilibrada, donde todos los alimentos tendrán cabida en su justa medida. Hay que aprovechar los alimentos de temporada, que luego echaremos de menos, pero siempre comiendo con moderación. Además, el tiempo libre es la excusa ideal para ir al gimnasio y hacer deporte para no perder en los meses de verano el trabajo que has hecho durante todo el año.

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