Hacer "cardio" en el gimnasio: ¿qué significa y para qué sirve?

Hacer "cardio" en el gimnasio: ¿qué significa y para qué sirve?

Visitar el gimnasio con frecuencia te permite realizar muchos y muy variados ejercicios. Pero estos se agrupan, fundamentalmente, en dos clases que se complementan e incluyen bajo la denominación común de fitness. Por una parte, están los anaeróbicos o de fuerza como podrían ser, por ejemplo, las pesas. Y, por otra, se encuentran los ejercicios aeróbicos o de cardio.

¿En qué consiste entrenar «cardio»?

Se denomina coloquialmente entrenar «cardio» a la práctica de todos aquellos ejercicios que no exigen aplicar mucho esfuerzo en un momento puntual pero sí desarrollar una intensidad continuada durante cierto tiempo. Por ejemplo, pedalear en la bicicleta estática o correr en la cinta.

Beneficios del fitness de cardio

El fitness o entrenamiento de cardio es beneficioso para nuestro cuerpo porque ayuda a que el corazón funcione mejor y también a mejorar la capacidad respiratoria. Además, estos ejercicios son idóneos para eliminar grasas con rapidez.

Pero practicar este tipo de entrenamiento ofrece aún más beneficios. Contribuye a equilibrar el nivel de insulina, evitando la aparición o el agravamiento de la diabetes, que aparece por el exceso de esta hormona en la sangre. Así mismo, intensifica la presencia de proteínas, que combaten el colesterol malo. Y, finalmente, los ejercicios cardiovasculares (principalmente la carrera continua) nos ayudan a segregar endorfinas, que mejoran el humor. De ahí que sean muy recomendables para quienes padecen depresión.

Duración del entrenamiento cardiovascular

No obstante, el ejercicio excesivo también puede ser perjudicial para la salud. Por ello, hay dos pautas fundamentales que debemos seguir en este tipo de entrenamientos: la constancia y la moderación. Respecto a la primera, tenemos que obligarnos a ir al gimnasio al menos tres veces por semana.

Y, en cuanto a la moderación, significa que es recomendable que entrenemos por un plazo de tiempo determinado, sin excedernos. Los expertos señalan que, en este tipo de ejercicios, la quema rápida de grasa comienza a partir de los 30 minutos. No obstante, desde el primer momento estamos gastando calorías.

Respecto al tiempo máximo para la práctica de este entrenamiento, depende de cada persona, de sus aspiraciones y forma de entender la vida (lo que los angloparlantes llaman «lifestyle»). Sin embargo, al menos en un principio, no debemos pasar de los 60 minutos, ya que, además de resultar un poco monótono, puede tener efectos nocivos para la salud.

En este sentido, una de las partes de nuestro cuerpo que más puede llegar a resentirse son las rodillas. Por eso, en función de como estén de fuertes estas, es más recomendable una actividad de cardio u otra.

El fitness de cardio: algunos ejercicios

Si algo tiene el deporte, además de ser sano, es la cantidad de disciplinas y rutinas diferentes que existen en la actualidad. En lo que respecta a los ejercicios cardiovasculares, son muchos los que se pueden llevar a cabo en un gimnasio y lo mejor es alternarlos para que el entrenamiento no se haga monótono y, además, para no dañar las rodillas. Entre estas rutinas, cabe citar las siguientes.

Correr en la cinta

Es el ejercicio clásico de cardio. Normalmente se practica programando el dispositivo para llevar un ritmo y velocidad constantes, pero puede alternarse o, por ejemplo, aumentar o disminuir la inclinación de la cinta. Dependiendo de todo ello, podemos quemar entre 400 y 500 calorías, o incluso más.

No obstante, esta rutina es la que más hace trabajar las rodillas. Por ello, es recomendable que no abusemos de ella si hemos padecido alguna lesión en esa parte de nuestro cuerpo.

Pedalear en la bicicleta estática o en la elíptica

Justamente con esta rutina se elimina el daño sobre las rodillas, ya que reciben menos impacto. Otro aspecto importante en este ejercicio es la resistencia de los pedales. Cuanto menor sea esta, más rápido pedaleamos y, por tanto, más cardiovascular es la rutina. De forma inversa, al endurecer los pedales, hacemos un ejercicio más de fuerza.

Igualmente, para hacerlo menos monótono podemos, por ejemplo, alternar fases de pedaleo hacia adelante con otras hacia atrás. Respecto al consumo de calorías, una sesión de elíptica puede suponer un gasto de entre 300 y 500.

Trabajar en la máquina de remo

Es una tercera posibilidad de rutina cardiovascular para hacer en el gimnasio. No obstante, el trabajo en este aparato combina lo aeróbico con la fuerza, por lo que resulta muy completo para el tren superior del cuerpo. Gracias a todo ello, podemos quemar entre 400 y 600 calorías en función del tiempo que lo practiquemos. Pero más importante es que lo hagamos bien, con la espalda recta y los codos a la altura del estómago, para que no nos produzca lesiones.

Utilizar la máquina de subir escaleras

Es una de las novedades del entrenamiento de cardio y ha venido a sustituir a las tradicionales steps. Estas máquinas son como las cintas de correr pero simulan que estamos subiendo una escalera. Igualmente, podemos regularlas tanto en velocidad como en longitud de cada escalón, llegando a la zancada. El gasto energético medio que obtendremos con esta rutina está entre las 300 y las 500 calorías. Y, para hacerla correctamente, no debemos apoyar los brazos pues con ello estaremos cargando los hombros.

En conclusión, practicar ejercicios de cardio en el gimnasio es bueno para el corazón, mejora la capacidad respiratoria, equilibra los niveles de insulina del cuerpo e incluso genera endorfinas. Y, además, es la mejor forma de eliminar grasas. ¿Comenzamos ya con las rutinas de cardio?

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