Tiempo de piscina: ¿cómo entrenar en casa?

Tiempo de piscina: ¿cómo entrenar en casa?

Lo ideal es entrenar en el gimnasio para mantenerse en forma en verano, la época en la que más excesos cometemos cuando nos vamos de vacaciones. Pero se puede hacer deporte en otros sitios para no perder lo ganado durante el año de entrenamiento.

Uno de los sitios más recomendables para combinar descanso, relax y fitness es la piscina, bien la tuya si tienes en tu casa o en el campo, o bien la de la urbanización de tu comunidad…¡O la de tu novio o novia! Aprovecha para entrenar mientras os divertís juntos.

Lifestyle en la piscina

Pues eso, no tienes tiempo o ganas de ir al gym pero quieres seguir ejercitándote mientras tomas el sol y te refrescas de las altas temperaturas. ¿Puede haber una forma mejor de hacer deporte en verano? Vayamos a las rutinas para que no sea solo divertimento sino también trabajo físico.

Lo primero que debes hacer es elegir la hora idónea si la piscina es compartida, bien tempranito por la mañana o cuando cae la tarde. Comienza por varios largos de calentamiento, a un 60 por ciento del ritmo al que puedes nadar. Si la piscina mide menos de 10 metros de largo, realiza 10 series de calentamiento, si es al menos de 20 metros con 6 largos es suficiente.

Posteriormente, vas a trabajar la resistencia en media distancia, ideal si tienes ya una base o si quieres mejorar después de tiempo sin hacer deporte, puesto que es un sistema bastante flexible.

Después del calentamiento, hay que realizar seis series de 50 metros. Si la piscina, como es normal, es más pequeña, simplemente calcula la distancia para que llegues a 300 metros de nado libre, es decir, combinando distintos estilos, y a un ritmo que no supere el 70 por ciento de tu capacidad máxima.

Para durante 30 segundos y recupera el aire. Ahora vas a ejercitar bien el fondo y la resistencia realizando los mismos largos pero a braza, lo que generalmente cuesta más trabajo porque es un estilo más lento, pero fortalece mucho tanto los lumbares como tríceps y hombros.

Nuevamente un descanso, esta vez de un minuto, que puede servirte para tomar un traguito de agua o de zumo para reponer energía y para recordar, claro que sí, que estás en una piscina entrenando, pero también escapando del calor veraniego.

Vamos con el último tramo, este a una velocidad mayor y de nuevo con seis series de 50 metros, ahora a crol. Debes aumentar la velocidad hasta llegar al 80 por ciento de tu capacidad. Para este momento el cansancio ya va a ser importante, así que trata de pensar que es el último empujón y que luego llegará el momento tumbona, cremita y tueste al sol.

Cuando acabes, no olvides estirar los músculos y realizar un par de largos de relajación, a mucho mejor ritmo, para no acabar de golpe con un ejercicio elevado a una posición de reposo estática.

Fitness dentro del agua

Pero no solo se pueden hacer ejercicios de natación para entrenar músculos, acabar con los excesos alimenticios y mejorar la salud y la forma física. También se puede, casi literalmente, desplazar rutinas del gimnasio y hacer deporte running dentro del agua.

¿No te lo crees? Bien, atento a esto. 15 minutos de carrera dentro del agua equivalen a 40 minutos en la calle o en la cinta del gimnasio. Es decir, que ejercitas con una sesión de cardio tus piernas y tu cuerpo ahorrando 25 minutos y haciéndolo fresquito. Quemas más calorías en menos tiempo y además, por la resistencia del agua, notarás que estás trabajando más los músculos del tren inferior.

Combina el trote o carrera a ritmo medio dentro del agua con saltos y patadas dentro del agua para trabajar también el abdomen y completar el ejercicio. También puedes introducir pesas acuáticas o algún objeto de peso que no sufra daños dentro del agua, cogerlas con las manos y trabajar las piernas realizando sentadillas y ejercicios de avance flexionando el tren inferior.

Pero ojo, que también puedes hacer abdominales en tu piscina. A esta altura, tus vecinos, si la piscina es de una urbanización, deben estar un pelín sorprendidos, pero no te preocupes, a la larga los más jóvenes acabarán pidiéndote consejo y haciendo deporte en la piscina contigo. Lo bueno se pega.

Pues bien, para el abdominal superior sólo tienes que colocar tus piernas en el bordillo, sujetar bien y dejar caer el cuerpo al agua, subiendo posteriormente tirando el abdomen hasta acercar tu cabeza al bordillo, con cuidado por supuesto, repitiéndolo de 30 a 40 veces. Notarás que la fricción del agua hace que te cueste más que en una esterilla o en una máquina del gimnasio.

Para los abdominales inferiores métete de nuevo al completo en el agua, dejando la superficie a la altura del pecho. Coloca la espalda en la pared y estira las piernas a 90 grados, a la altura de tu cintura. Luego, súbelas y bájalas de nuevo con un máximo de 40 repeticiones. Si te ves fácil, agarra unas pesitas acuáticas a los tobillos y repite con mayor dificultad, pero también realizando un ejercicio más completo y duro.

¿Y ahora? Pues has realizado suficiente ejercicio para irte satisfecho a la cama, así que prueba a bucear un poco por puro placer, a la vez que ensanchas tu capacidad pulmonar y aumentas tu moreno, previa cremita para evitar quemaduras.

One Response

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *